Capítulo cinco, te entiendo
Yo me acerqué a él.
- DIOS mío, Justin. - Corrí hasta el.
- Tranquila, nena, ayudame. - Dijo intentando hacer fuerza para levantarse.
- Llamaré a mi hermano para que nos ayude, debes de ir a el hospital. - Dije con la voz en un hilo.
- No, ¿que diré? Me han disparado ___. - Tragó saliva.
Yo me quedé palida y me paré, tenía el móvil en mis manos.
- ¿Que has dicho?. - Lo había oído, pero quiero que me lo repita.
- Me han disparado, para unas cosas eres lista y para otras no. - Dijo gritando, casi ni podia gritar, se estaba desangrando.
- Vale, tranquilo, dame tu mano. - Dije sollozando.
Tendí mi mano y él me la agarró, le habían disparado en la pierna izquierda, le sangraba mucho, ¿pero quien le iba a curar si así no puede ir aun hospital publico?
- Tranquila, llamaremos a Gemma, una amiga. - Dijo tosiendo. - Búscala en mis contactos. - Cedió su móvil desde el pantalón negro ensangrentado.
Yo asentí, y cogí su movil, sony ericsson experia, lo tenia muy bien cuidado, accedí a sus contactos y busque la G, allí estaba, di a llamada, y le pase el teléfono a Justin.
- Soy Justin. - Dijo ya cuando había otra persona hablando en la otra línea. - En el mismo sitio de siempre, me han disparado. - Después de un silencio, la chica por la otra línea respondió y Justin pudo colgar.
- Me debes muchas explicaciones Biebs. - Dije seria.
- ___, luego. - Miró para el lado opuesto.
- Siempre vas a ser igual, nunca me vas a contar nada de ti, siempre con mentiras. - Me enfadé, ya estaba harta de que nunca me contará su vida, sus sentimientos, su familia, y que yo le tenga que contar todo, el siempre anda con mentiras para ocultar todo.
- Solo te voy a decir una cosa ___. - Se giró para hablarme. - Hazlo y todo será mejor Smith.
Yo asentí, no muy segura de lo que pudiera salir de esta boca.
- Vete, no te quiero volver a ver otra vez, ¿has oído?. - Chilló lo que podía en el estado que estaba.
Rápidamente me quedé paralizada, tragué saliva y sin saber por que, le hice caso, me fui de allí, con mis ojos con lagrimas, no volveré dije en un susurro.
¿Que me pasa? Pensé, quédate ___, no le hagas caso, tu lo quieres, me dije a mi misma.
Todos los recuerdos con este chico no se van a poder borrar, siempre estarán contigo, no soy capaz de dejarlo tirado, no lo soy, yo no soy así, lo amo, aun que el ami no.
No quiero irme.
Jesús me abrazó y me abrió la puerta de el coche.
- Sube pequeña, y no llores. - Me dio un beso.
- ¿Como no voy a llorar? Yo amo a este chico. - Lloré aún más.
- No pierdas el tiempo, y hazme caso, tienes que vivir la vida sin preocupaciones, te estas perdiendo tu adolescencia, nunca volveremos a tener esta edad. - Jesús tragó saliva y siguió hablando conmigo, siempre hacía que me sintiera mejor. - Siempre jovenes, vive la vida, disfrutala, y si no te quiere, te quiero yo, hermanita. - Jesús solo quiere que yo este feliz, yo con lagrimas en los ojos, le di las gracias y un beso, pero aun así no podía cambiarme de opinión, lo amo, y todo este tiempo no ha podido ser una mentira, sé que nunca volveremos a ser jóvenes, ni poder dar a un botón y retroceder el tiempo, pero es lo que pienso.
- Y ahora nos vamos a casa, y vamos a ver alguna película que te guste, ¿si? Y por las noche nos vamos a ir con nuestros amigos. - Jesús me seguía animando.
- Jesús, tranquilo, tu si quieres sal a pasártelo bien, pero yo esta noche me quiero acostar pronto. - Dije con una mueca.
- Vale. - Jesús encendió el coche.
Yo miraba la calle por la que estaba Justin tirado en el suelo, sangrando, ¿por que me había dicho esto? Tantos momentos que hemos vivido juntos, ha hecho como si nada, como si fuera una chica que acaba de conocer y se ha despedido para un hasta siempre.
Duele, quiere que pase página, pero es muy difícil.
Jesús tiene razón, ¿pero que tengo que hacer?
Estoy muy confundida con todo lo que me ha dicho Justin.
No se lo que se le estará pasando ahora mismo por la cabeza, pero si quería que estuviera alejada de el, lo ha conseguido, en cuanto acaben las clases, me iré a vivir con mis abuelos a España.
No quiero verle, lo tendré que ver todos los días, sabiendo que ya no somos nada, y amándole, y duele.
En unos diez minutos llegamos a casa, yo subí a mi habitación, no tenía ganas de estar abajo, me eché en la cama, y millones de recuerdos que tuve junto a Justin me vinieron a la cabeza, y en especial uno.
Flashback
Salí de clase, hoy nos daban las vacaciones de Semana Santa, me encanta.
Creo que hoy también quedaré con Justin, me ha dicho que tiene que decirme una cosa muy importante.
Nada más salir de el instituto pude divisar la moto de Justin, en la que estaba él subido, me acerqué hasta él, que me dio un corto beso, pero romántico.
- Te echaba de menos Biebs. - Dije mirándole a los ojos. - Esta semana tampoco viniste a clase, ¿que te pasó ahora?
- No fue nada nena, solo que tenía que ayudar en un nuevo trabajo que me ha salido. - Volvió a darme otro beso de estos que me vuelven loca. - Te dije que hoy pasaríamos el día juntos, por que tengo una sorpresa.
- Lo sé. - Yo bajé la cabeza. - Dímela ya.
- Sube vamos a ir a un sitio. - Me guiño el ojo y yo me subí a la moto, me puso el casco, y arrancó la moto.
Hoy hacía un buen día, y se ve que Justin esta de buen humor, no sé que sorpresa tendrá preparada, pero estoy deseando de llegar a este sitio.
Estoy enamorada de este chico y eso que hace poco que lo conozco, pero cada vez que lo veo siento algo especial, sé que nunca me va ha hacer daño, si, hay días que se va sin decirme nada, pero, tendrá que hacer sus cosas, no le veo mal chico, ni problemático y creo que estoy segura de salir con él.
Nunca me había dicho que me quería, tampoco somos novios, pero yo si se lo decía, hay veces que estoy confundida, es raro, no, diferente, no lo sé, cambia mucho de humor, pero aun que no lo parezca es romántico, cariñoso, pero no lo demuestra, se le nota si esta cansado, triste o feliz, por sus ojos, su punto débil, si me miente se lo noto rápido.
Diez minutos después llegamos a un sitio donde era todo naturaleza, había árboles, césped y un lago que recorría este bosque que yo nunca había conocido, yo me quedé alucinada, este sitio era de nuestra ciudad y yo nunca había sabido de él.
- ¿Te gusta e?. - Dijo bajándose de la moto.
- Nunca había estado aquí, es bonito. - Dije con una sonrisa.
- Sabía que te gustaría. - Se acercó a mi y me dio un beso. - Vamos nena, queda otra sorpresa. - Su mano se unió a la mano y andamos, hasta llegar a la orilla de el lago.
- ¿Cuál? Dímela, no aguanto. - Dije riendo.
El agua de el lago era totalmente cristalina, yo me acerqué a el agua y metí mi mano, estaba a una buena temperatura, cogí un poco de agua y mojé a Justin.
Estuvimos mojándonos y riéndonos, hasta que nos cansamos y nos echamos en el césped.
- ¿Y la sorpresa cuál era? Es no puedo aguantar. - Dije riendo.
- Te he dejado intrigada, ¿e?. - Dijo riendo. - Creo, que ya es hora de que te lo pida. - Nos sentamos. - ¿Quieres ser mi novia?.
Yo reí.
- ¿De que te ríes?. - Dijo confundido.
- Tu fama de chico malo se acabará. - Dije riendo.
- Vaya, ahora te importa esto. - Se puso de pie. - Te amo Jensen.
- También yo a ti, y claro que quiero ser tu novia. - Nos besamos.
Fin de el flashback
viernes, 5 de julio de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
Capítulo cuatro, nunca me va a contar la verdad
Vi su rostro moreno, con su pelo negro, y esos ojos oscuros, era Zayn, yo bajé la mirada, y seguí mirando a el suelo, llorando, como estaba antes.
Zayn se sentó a mi lado, me acarició el cabello y me dijo que no llorase, que el me podía ayudar.
- Pues dime como. - Dije mirándole aún con lagrimas en los ojos.
- Te lo diré si me prometes no llorar más. - Dijo serio.
- Dime la verdad, ¿sabes algo de Justin?. - Dije confundida.
- Te estoy intentando ayudar, pero si no quieres. - Dijo levántandose, yendo hasta la puerta.
- Zayn. - Dije entrecortada.
- Dime. - Zayn no se giró para contestarme, solo agarraba el pomo de la puerta, como si la fuera a cerrar, ya que casi estaba entrando.
- Es mi novio, y quiero verle. - Dije otra vez empezando a llorar. - No entiendo nada, y sé que tu sabes algo. - Zayn se giró y hecho una risita.
Yo aquí llorando y Zayn ¿riendose? Este chico se estaba riendo, mientras yo lloraba por que no entiendo nada, mi novio se va y no me coge el telefono, a no, si, pero me lo coge una chica, y yo claro, como tonta no entiendo nada, después Zayn dice que me va a ayudar, vengo a su casa y le digo que el sabe algo y sonrie victorioso.
- Tranquila, yo te ayudaré, pero no aquí. - Dijo dandome la mano. - Vamos a un sitio donde no nos vea nadie.
- ¿Dónde vas, piensas que me voy a ir contigo sin conocerte de nada?. - Dije mientras me levantaba.
- Creo que si. - Rió. - ¿Que quieres saber de mi?.
- Todo. - Dije, mirandole.
Me cogio de la mano, y fuimos andando por las calles de Bradford, nuestro pueblo, Zayn estaba serio, su mano y la mia estaban cogidas, juntas, ¿que estaba haciendo? Estoy muy confusa, pero me iba a ayudar a entender a Justin.
Estuvimos andando mucho tiempo, era un poco tarde, y yo ya estaba cansada, miré mi móvil para poder ver que hora era, las tres, tampoco es tarde.
Zayn me miraba cada poco tiempo y me decía que falta poco para llegar.
- Ya hemos llegado. - Dijo soltándose de mi mano. - Este es el sitio.
Yo le miré, y divisé un banco, y fui hasta él.
- ¿Estas cansada?. - Preguntó.
- Creo que hemos estado andando una hora. - Dije. - Y no he comido nada desde el desayuno.
- Pues eso no puede ser, mira, vamos a ir a esta pizzeria de allí en frente. - Dijo mirando a la otra acera.
Yo le miré con cara de cachorrito.
- Vale, voy yo solo. - Rió.
- No es por eso Zayn. - Dije. - No he traído dinero.
- ¿Y por eso te preocupas?. - Dijo moviendo su cabeza de derecha a izquierda. - ___, voy a ir a por comida y vengo, esperate aquí, no tardo.
- Vale. - Dije con una mueca.
La verdad es que Zayn era muy simpático, y si se preocupaba por mí, demasiado para ser una desconocida, pero bueno.
Lo de el dinero, es que no es que no haya querido coger dinero ni nada de eso, no, es que mi familia es pobre, y el dinero que tenemos es por el paro de mis padres y por mi hermano que trabaja en el gimnasio, por eso yo no podré ir a la universidad, y lo de las clases a las que voy, son gratis, no podría pagarlas.
El estomago rugía, si tenía hambre, pero me daba cosa decírselo a Zayn, ademas no le conozco, es desde esta mañana, y sabiendo que conoce a Justin, algo me imagino de como es.
Fui a mirar mi móvil, seguía mirando las llamadas perdidas de Justin, que tonta fui al no cogerlas, si lo hubiera hecho, no estaría pensando en donde estará Justin y en como está.
Zayn vino con bolsas, unas cuantas, de comida, y con una sonrisa en su rostro.
- Vamos a comer ___. - Dijo sacando la comida de la bolsa.
- Gracias Zayn. - Dije mirándole. - No te conozco mucho pero se que eres una buena persona.
- No me las des linda. - Dijo.
Nos pusimos a comer, había traído una pizza de jamón york y queso, ¿como sabía mis gustos? Nada más abrir la tapa, el olor de ella subió hasta mi nariz, tenía mucha hambre, y más si me trae mi comida favorita, mientras comíamos hablábamos.
- Ya sabes, cuéntame. - Dije mientras bebía agua.
- ¿Las cosas sobre mí no?. - Dijo. - Bueno, algo ya me conoces, y al final has venido conmigo. - Rió.
- La verdad es que sí. - Dije con una sonrisa. - Pero quiero que salga de tu boca.
- ¿Y que es lo primero que quieres saber de mí?. - Dijo mirándome a los ojos.
- No sé, ¿como conociste a Justin?. - Dije.
- Podemos empezar desde el principio, ¿sabes? Yo nací el doce de Enero. - Dijo bromeando.
- Eres muy gracioso. - Dije con una mueca.
- Lo siento, quiero hacerte reír. - Dijo cortante.
- Es algo difícil, cuando no entiendo nada, y bueno, pero tu no te preocupes, ¿sabes?. - Dije yo intentando que no se preocupará por mi.
- Empecemos. - Dijo tragando saliva. - ¿Sabes donde trabaja Justin?, bueno por así llamarlo un trabajo. - Dijo.
- No tengo ni idea, no me cuenta nada.
- Vale, pues ha hecho bien. - Dijo Zayn mientras se levantaba. - Si no te lo ha contando es por tu bien.
- ¿Dónde vas?. - Dije alterada.
- Creo que es mejor que quedemos otro día, me he acordado que tengo que ir ha hacer unas cosas. - Dijo andando rápido para que no le pudiera decir nada más.
¿Cómo que se va, que es esto? Pero si me iba a ayudar, vale, pues muy bien, me ha dejado aquí tirada, tengo ganas de chillar.
Pues voy a tranquilizarme, y voy a llamar de nuevo a Justin, haber que pasa.
Llamada Telefónica
- Hola. - Esta voz sonó lenta.
- ¿Eres Justin?. - Dije alterada.
- ¿___?. - Dijo mientras tosía. - Soy yo.
- DIOS mío, ¿que te pasa, donde estas?. - Yo me levanté de el banco.
- No te preocupes linda. - Dijo con voz baja.
- ¿Como no me voy a preocupar?. - Dije chillando.
- No chilles y tranquilízate, te llevo llamando todo el día. - Dijo sin fuerzas.
- No me ha sonado el móvil, además cuando te llame me lo cogió una chica. - Dije.
- Te contaré luego, ahora necesito que vengas a buscarme. - Dijo cortante.
- Vale. - Dije.
- ¿Cielo, sabes donde está la calle?. - No podía casi ni hablar.
- Creo, que más o menos, si.
- Vale, cuando llegues me encontrarás allí.
- ¿Que haces tu ahí?
- No te alteres, te he dicho que te lo iba a contar, pero ven a buscarme, claro si quieres.
- Veré como voy, xao. - Dije nerviosa.
- Ten cuidado, xao. - Dijo, y colgué.
Fin de la llamada telefónica
La calle que me dijo Justin estaba lejos, así que me tocaba pedirle a Jesús que me llevará, creo que no querrá y si no quiere tendré que coger yo el coche.
Primero tendría que recoger lo que quedó en el banco de comida no lo iba a dejar ahí todo tirado, lo recogí y decidí ir a casa a buscar a Jesús.
Llegué pronto, ya que iba casi corriendo.
- Jesús. - Dije gritando, nada más entrar a casa.
- Dime. - Dijo Jesús, estaba sentado en el sofá.
- Tienes que llevarme a un sitio. - Dije cortada.
- Donde está Justin, ¿no?. - Jesús se levantó.
- Si.
- Te llevo por que eres mi hermana. - Dijo yendo hasta la puerta, para coger el coche.
- Gracias Jesús. - Dije aliviada.
- De nada. - Dijo.
Nosotros nos fuimos hasta el coche, entramos y Jesús lo arrancó.
Le dije donde teníamos que ir, en unos diez minutos llegamos, estaba a el final de el pueblo, no sé lo que haría allí.
Llegamos y yo me bajé, le dije a Jesús que me esperará en el coche hasta que llegará y así no nos perderíamos, por que yo no conocía muy bien este sitio, era la primera vez que venía.
Lo conozco por que Justin me hablaba de él, este es su barrio, parece muy aterrador la verdad, está todo oscuro y eso que no es de noche, se escucha a gente de fondo hablar, y hay botellas tiradas por el suelo, se ven sombras por cada calle que paso.
La primera vez que habló de este sitio dijo que no me acercará nunca, a no ser que me trajera él, el por que no lo sé, pero da miedo.
Iba caminando, buscando a Justin, cuando vi a un chico tirado en el suelo, no podía definir su rostro, estaba bajo una farola, yo me acerqué con cuidado hasta donde se encontraba, al final pude definir quien era, rápido empecé a llorar, por ver en que estado se encontraba, lleno de sangre y con heridas.

Gracias por leer mi novela, os amo XD
- Ya hemos llegado. - Dijo soltándose de mi mano. - Este es el sitio.
Yo le miré, y divisé un banco, y fui hasta él.
- ¿Estas cansada?. - Preguntó.
- Creo que hemos estado andando una hora. - Dije. - Y no he comido nada desde el desayuno.
- Pues eso no puede ser, mira, vamos a ir a esta pizzeria de allí en frente. - Dijo mirando a la otra acera.
Yo le miré con cara de cachorrito.
- Vale, voy yo solo. - Rió.
- No es por eso Zayn. - Dije. - No he traído dinero.
- ¿Y por eso te preocupas?. - Dijo moviendo su cabeza de derecha a izquierda. - ___, voy a ir a por comida y vengo, esperate aquí, no tardo.
- Vale. - Dije con una mueca.
La verdad es que Zayn era muy simpático, y si se preocupaba por mí, demasiado para ser una desconocida, pero bueno.
Lo de el dinero, es que no es que no haya querido coger dinero ni nada de eso, no, es que mi familia es pobre, y el dinero que tenemos es por el paro de mis padres y por mi hermano que trabaja en el gimnasio, por eso yo no podré ir a la universidad, y lo de las clases a las que voy, son gratis, no podría pagarlas.
El estomago rugía, si tenía hambre, pero me daba cosa decírselo a Zayn, ademas no le conozco, es desde esta mañana, y sabiendo que conoce a Justin, algo me imagino de como es.
Fui a mirar mi móvil, seguía mirando las llamadas perdidas de Justin, que tonta fui al no cogerlas, si lo hubiera hecho, no estaría pensando en donde estará Justin y en como está.
Zayn vino con bolsas, unas cuantas, de comida, y con una sonrisa en su rostro.
- Vamos a comer ___. - Dijo sacando la comida de la bolsa.
- Gracias Zayn. - Dije mirándole. - No te conozco mucho pero se que eres una buena persona.
- No me las des linda. - Dijo.
Nos pusimos a comer, había traído una pizza de jamón york y queso, ¿como sabía mis gustos? Nada más abrir la tapa, el olor de ella subió hasta mi nariz, tenía mucha hambre, y más si me trae mi comida favorita, mientras comíamos hablábamos.
- Ya sabes, cuéntame. - Dije mientras bebía agua.
- ¿Las cosas sobre mí no?. - Dijo. - Bueno, algo ya me conoces, y al final has venido conmigo. - Rió.
- La verdad es que sí. - Dije con una sonrisa. - Pero quiero que salga de tu boca.
- ¿Y que es lo primero que quieres saber de mí?. - Dijo mirándome a los ojos.
- No sé, ¿como conociste a Justin?. - Dije.
- Podemos empezar desde el principio, ¿sabes? Yo nací el doce de Enero. - Dijo bromeando.
- Eres muy gracioso. - Dije con una mueca.
- Lo siento, quiero hacerte reír. - Dijo cortante.
- Es algo difícil, cuando no entiendo nada, y bueno, pero tu no te preocupes, ¿sabes?. - Dije yo intentando que no se preocupará por mi.
- Empecemos. - Dijo tragando saliva. - ¿Sabes donde trabaja Justin?, bueno por así llamarlo un trabajo. - Dijo.
- No tengo ni idea, no me cuenta nada.
- Vale, pues ha hecho bien. - Dijo Zayn mientras se levantaba. - Si no te lo ha contando es por tu bien.
- ¿Dónde vas?. - Dije alterada.
- Creo que es mejor que quedemos otro día, me he acordado que tengo que ir ha hacer unas cosas. - Dijo andando rápido para que no le pudiera decir nada más.
¿Cómo que se va, que es esto? Pero si me iba a ayudar, vale, pues muy bien, me ha dejado aquí tirada, tengo ganas de chillar.
Pues voy a tranquilizarme, y voy a llamar de nuevo a Justin, haber que pasa.
Llamada Telefónica
- Hola. - Esta voz sonó lenta.
- ¿Eres Justin?. - Dije alterada.
- ¿___?. - Dijo mientras tosía. - Soy yo.
- DIOS mío, ¿que te pasa, donde estas?. - Yo me levanté de el banco.
- No te preocupes linda. - Dijo con voz baja.
- ¿Como no me voy a preocupar?. - Dije chillando.
- No chilles y tranquilízate, te llevo llamando todo el día. - Dijo sin fuerzas.
- No me ha sonado el móvil, además cuando te llame me lo cogió una chica. - Dije.
- Te contaré luego, ahora necesito que vengas a buscarme. - Dijo cortante.
- Vale. - Dije.
- ¿Cielo, sabes donde está la calle?. - No podía casi ni hablar.
- Creo, que más o menos, si.
- Vale, cuando llegues me encontrarás allí.
- ¿Que haces tu ahí?
- No te alteres, te he dicho que te lo iba a contar, pero ven a buscarme, claro si quieres.
- Veré como voy, xao. - Dije nerviosa.
- Ten cuidado, xao. - Dijo, y colgué.
Fin de la llamada telefónica
La calle que me dijo Justin estaba lejos, así que me tocaba pedirle a Jesús que me llevará, creo que no querrá y si no quiere tendré que coger yo el coche.
Primero tendría que recoger lo que quedó en el banco de comida no lo iba a dejar ahí todo tirado, lo recogí y decidí ir a casa a buscar a Jesús.
Llegué pronto, ya que iba casi corriendo.
- Jesús. - Dije gritando, nada más entrar a casa.
- Dime. - Dijo Jesús, estaba sentado en el sofá.
- Tienes que llevarme a un sitio. - Dije cortada.
- Donde está Justin, ¿no?. - Jesús se levantó.
- Si.
- Te llevo por que eres mi hermana. - Dijo yendo hasta la puerta, para coger el coche.
- Gracias Jesús. - Dije aliviada.
- De nada. - Dijo.
Nosotros nos fuimos hasta el coche, entramos y Jesús lo arrancó.
Le dije donde teníamos que ir, en unos diez minutos llegamos, estaba a el final de el pueblo, no sé lo que haría allí.
Llegamos y yo me bajé, le dije a Jesús que me esperará en el coche hasta que llegará y así no nos perderíamos, por que yo no conocía muy bien este sitio, era la primera vez que venía.
Lo conozco por que Justin me hablaba de él, este es su barrio, parece muy aterrador la verdad, está todo oscuro y eso que no es de noche, se escucha a gente de fondo hablar, y hay botellas tiradas por el suelo, se ven sombras por cada calle que paso.
La primera vez que habló de este sitio dijo que no me acercará nunca, a no ser que me trajera él, el por que no lo sé, pero da miedo.
Iba caminando, buscando a Justin, cuando vi a un chico tirado en el suelo, no podía definir su rostro, estaba bajo una farola, yo me acerqué con cuidado hasta donde se encontraba, al final pude definir quien era, rápido empecé a llorar, por ver en que estado se encontraba, lleno de sangre y con heridas.
Gracias por leer mi novela, os amo XD
lunes, 29 de abril de 2013
Capítulo tres, ¿me necesitas?
Estaba insegura de si llamarle o no, pero dije que no le quería ver más, entonces no le llamaré, por mucho que el me llame a mi.
- Te llaman, ¿no lo vas a coger?. - Dijo Jesús.
- No tengo ganas. - Dijo con una mueca.
- ¿jk
Estás bien?. - Me preguntó.
- Estoy bien, no te preocupes, tu vete a casa, me iré a dar una vuelta de nuevo. - Dije dándole un beso.
- Te espero en casa. - Dijo Jesús mientras andaba hasta llegar a casa.
Tenía pensado ir a dar una vuelta, para dejar de pensar en Justin, pero el móvil no paraba de sonar, y no lo quería apagar por si me llamaba Jesús o alguien.
Estaba triste y no sé el por que, cuando iba a alzar la cabeza, vi que me choqué contra un chico, la alcé de el todo, y pude ver quién era.
- Lo siento. - Dijimos a la vez.
- ¿Que haces por aquí?. - Me preguntó serio.
- Yo, dando un paseo, ¿tu no te ibas a casa Zayn?. - Dije.
- Pues si. - Dijo algo nervioso. - ¿Y tu?
- Es para desconectar un rato de mi casa, siempre salgo a pasear. - Dije.
- ¿Y que te pasa?. - Me preguntó. - Nada, mi novio. - Dije con una risita.
- Ya. - Dijo. - Lo que necesites, vivo en está calle la primera casa a la izquierda.
- Gracias Zayn eres muy simpático. - Dije con una sonrisa.
- ¡Zayn!. - Gritó un chico que venía corriendo hasta donde estábamos nosotros.
El chico corría muy rápido, cada ves se acercaba más y pudimos ver quién era.
- Harry, ¿que pasa?. Preguntó Zayn.
- Tenemos un problema nos tenemos que ir a. Dijo explicándose. - Te ha llamado y te dije que no se lo cogieras, ¿que eres jilipollas?. - Dijo Zayn enfadado.
Creía que se iban a pegar, yo me aleje de ellos, se dieron cuenta y me miraron, como si tuvieran que decirme algo, pero me di la vuelta y seguí caminando, ahora hasta mi casa. Estos chicos me conocen, lo noto. Y se lo tengo que decir a Jesús. Para que me diga donde los conoció, no me dan confianza. ¿Dónde estará Justin? Lo hecho de menos, si me vuelve a llamar se lo cogeré.
Llegué a casa y me encontré a Jesús sentado en el sofá. Le salude.
- ¿Como no me habías dicho que estabas saliendo con el chico más peligroso de Bradford?. - Dijo enfadado, mientras se levantaba de el sofa.
¿Cómo se había enterado? Jesús no conocía a Justin de nada, alguien se lo habrá dicho y desconfío de Harry y de Zayn, estos chicos son algos raros. No le iba a decir que era verdad, no estaba saliendo con Justin eso el lo que le voy a decir, si se enteran mis padres me voy de este país y no es mentira.
- Eso es mentira. - Dije. - ¿Quién te ha dicho esta mentira? Jesús si han sido tus amigos no les hagas caso. - Dije nerviosa.
- Han sido ellos los que me lo han dicho y tengo pruebas, eres una mentirosa, ahora estas en peligro y no voy a ser yo el que te va a ayudar. - Dijo nervioso no paraba de moverse.
- ¿En peligro?. - Pregunté. - Jesús. - Dije.
¿Que tiene que ver Justin con un problema que no tengo ni idea que problema es? ¿Justin? ¿Llamadas perdidas? ¿Problemas? DIOS mío Justin está en problemas.
Tenía el móvil en el bolsillo izquierdo de mi pantalón, lo saqué y busqué el número de Justin
- ¿Lo estas llamando?. - Jesús estaba enfadado.
Daban tonos, pero no cogía - Jesús. - Dije nerviosa. - ¿Dónde está?
- No lo sé. - Jesús me quitó el móvil de las manos.
- Damelo, lo tengo que llamar. - Dije casi llorando.
- Entonces, ¿es tu novio?. - Jesús me preguntó.
Lo admito estaba nerviosa, Jesús no me quería decir donde estaba Justin, y no me cogía el móvil. Fui hasta mi habitación, cerre la puerta y me eché en la cama a llorar, ¿como iba a comunicarme sin móvil con Justin? Jesús abrió la puerta.
- Es tu novio, es normal que te preocupes, pero quiero que sepas que estas en peligro.
Jesús después de decirlo, dejo mi móvil en la cama y se fue. Estaba hechada en la cama, así, que me levanté y cogí mi móvil, dispuesta a llamar a Justin, con las palabras de Jesús en la cabeza, estas en peligro, ¿yo? Creo que es la hora de que Justin me diga en dónde está metido, en que me cuente sus líos y donde va cada vez que lo llaman. Desbloquee el móvil con mi contraseña, una línea recta hasta la izquierda. Busqué en contactos y allí estaba el número de Justin, lo llamé haber si ahora me lo cogía. Tres tonos y me lo cogió.
Llamada Telefónica
- Justin. - Dije casi gritando.
- ¿Quién eres?. - Dijo una voz femenina.
- Hola, soy la novia de Justin Bieber y si no me he equivocado este es su número. - Terminé la frase y no me había dado cuenta de que ya habían colgado.
Fin de la llamada telefónica
¿Quién era esta chica, y por que tenía el teléfono de Justin?
No entiendo nada, estoy muy liada, necesito que Jesús me expliqué quiénes son sus amigos y que me diga donde está Justin y por que estoy yo en problemas.
Jesús estaba abajo.
- Jesús, tenemos que hablar. - Dije.
- Dime. - Dijo.
- ¿Dónde está Justin?. - Dije. - Lo sabes.
- Lo sé, pero no te lo voy ha decir, si no tu también iras con él. - Dijo encendiendo la televisión.
- Jesús. - Grité. - Dímelo.
- No. - Jesús seguía mirando la televisión mientras hablaba conmigo.
Jesús no me iba a decir donde estaba Justin, pero yo quería que me lo dijera estaba de los nervios, sabía que le había pasado algo.
Entonces me acordé de lo que me dijo Zayn, aun que no se si iba a estar en su casa, y me daba vergüenza ir, tenía que ir, seguro que él sabía donde estaba Justin y me lo iba a decir.
Pensé de la casa que me dijo Zayn, salí de mi casa y me puse a caminar, estaba al lado de mi casa a unos cuantos de metros, estaba en frente de la puerta y llamé.
Esperé un rato, hasta que una niña pequeña me abrió.
- Hola. - Dije con una mueca.
- Hola. - Dijo con una sonrisa. - ¿Quién eres?. - Me preguntó.
- Soy ___, vive aquí Zayn, ¿no?. - Dije mirándola a sus ojos, tenía un color de ojos muy bonito.
- Yo soy Waliyha, si, está aquí. - Dijo. - ¿Eres su amiga?
- ¿Quién es?. - Dijo una voz de fondo.
Era Zayn, se acercó hasta la puerta.
- Creo que es una amiga tuya. - Dijo la niña.
- Waliyha, vete dentro, ahora voy yo. - Dijo Zayn dándole un beso en la frente.
Waliyha le hizo caso y entró dentro, Zayn me miro.
- ¿Que quieres?. - Me preguntó serio.
- ¿Dónde está Justin?. - Dije.
La pregunta era simple, y algo que él sabía.
- No tengo ni idea de lo que me estas diciendo. - Dijo.
Yo reí sarcásticamente.
- No soy tonta, dímelo, se que lo sabes. - Dije.
- No me quiero meter en líos ___, vete a tu casa y se una persona normal. - Dijo cerrándome la puerta.
¿Que se cree este chico?
Dijo que fuera a su casa para lo que necesitará, y ahora que vengo me cierra la puerta en todas mis narices.
¿No se quiere meter en líos?
Me voy a mi casa y soy una persona normal, es lo que me dice.
Tengo ganas de llorar, de morirme, no me siento sola, por que se que DIOS está conmigo y que siempre lo estará.
Me puse a llorar sentada en las escaleras de la casa de Zayn, no tenía ganas de irme a casa.
Zayn no me iba a ayudar, como fui tonta de pensar que un conocido me iba a ayudar.
Jesús estaba en casa y no me decía donde estaba Justin, ¿la chica de el teléfono? No sé quien es, se me pasan preguntas, que las tengo que resolver.
Lloraba, y pedía a DIOS que me ayudase con este problema, yo sé que nunca me dejará, es el único.
Noté como una puerta se abría, era la de la casa de Zayn, me tocaron el hombro y yo me giré.
Te amo Kidrauhl XD
Estaba insegura de si llamarle o no, pero dije que no le quería ver más, entonces no le llamaré, por mucho que el me llame a mi.
- Te llaman, ¿no lo vas a coger?. - Dijo Jesús.
- No tengo ganas. - Dijo con una mueca.
- ¿jk
Estás bien?. - Me preguntó.
- Estoy bien, no te preocupes, tu vete a casa, me iré a dar una vuelta de nuevo. - Dije dándole un beso.
- Te espero en casa. - Dijo Jesús mientras andaba hasta llegar a casa.
Tenía pensado ir a dar una vuelta, para dejar de pensar en Justin, pero el móvil no paraba de sonar, y no lo quería apagar por si me llamaba Jesús o alguien.
Estaba triste y no sé el por que, cuando iba a alzar la cabeza, vi que me choqué contra un chico, la alcé de el todo, y pude ver quién era.
- Lo siento. - Dijimos a la vez.
- ¿Que haces por aquí?. - Me preguntó serio.
- Yo, dando un paseo, ¿tu no te ibas a casa Zayn?. - Dije.
- Pues si. - Dijo algo nervioso. - ¿Y tu?
- Es para desconectar un rato de mi casa, siempre salgo a pasear. - Dije.
- ¿Y que te pasa?. - Me preguntó. - Nada, mi novio. - Dije con una risita.
- Ya. - Dijo. - Lo que necesites, vivo en está calle la primera casa a la izquierda.
- Gracias Zayn eres muy simpático. - Dije con una sonrisa.
- ¡Zayn!. - Gritó un chico que venía corriendo hasta donde estábamos nosotros.
El chico corría muy rápido, cada ves se acercaba más y pudimos ver quién era.
- Harry, ¿que pasa?. Preguntó Zayn.
- Tenemos un problema nos tenemos que ir a. Dijo explicándose. - Te ha llamado y te dije que no se lo cogieras, ¿que eres jilipollas?. - Dijo Zayn enfadado.
Creía que se iban a pegar, yo me aleje de ellos, se dieron cuenta y me miraron, como si tuvieran que decirme algo, pero me di la vuelta y seguí caminando, ahora hasta mi casa. Estos chicos me conocen, lo noto. Y se lo tengo que decir a Jesús. Para que me diga donde los conoció, no me dan confianza. ¿Dónde estará Justin? Lo hecho de menos, si me vuelve a llamar se lo cogeré.
Llegué a casa y me encontré a Jesús sentado en el sofá. Le salude.
- ¿Como no me habías dicho que estabas saliendo con el chico más peligroso de Bradford?. - Dijo enfadado, mientras se levantaba de el sofa.
¿Cómo se había enterado? Jesús no conocía a Justin de nada, alguien se lo habrá dicho y desconfío de Harry y de Zayn, estos chicos son algos raros. No le iba a decir que era verdad, no estaba saliendo con Justin eso el lo que le voy a decir, si se enteran mis padres me voy de este país y no es mentira.
- Eso es mentira. - Dije. - ¿Quién te ha dicho esta mentira? Jesús si han sido tus amigos no les hagas caso. - Dije nerviosa.
- Han sido ellos los que me lo han dicho y tengo pruebas, eres una mentirosa, ahora estas en peligro y no voy a ser yo el que te va a ayudar. - Dijo nervioso no paraba de moverse.
- ¿En peligro?. - Pregunté. - Jesús. - Dije.
¿Que tiene que ver Justin con un problema que no tengo ni idea que problema es? ¿Justin? ¿Llamadas perdidas? ¿Problemas? DIOS mío Justin está en problemas.
Tenía el móvil en el bolsillo izquierdo de mi pantalón, lo saqué y busqué el número de Justin
- ¿Lo estas llamando?. - Jesús estaba enfadado.
Daban tonos, pero no cogía - Jesús. - Dije nerviosa. - ¿Dónde está?
- No lo sé. - Jesús me quitó el móvil de las manos.
- Damelo, lo tengo que llamar. - Dije casi llorando.
- Entonces, ¿es tu novio?. - Jesús me preguntó.
Lo admito estaba nerviosa, Jesús no me quería decir donde estaba Justin, y no me cogía el móvil. Fui hasta mi habitación, cerre la puerta y me eché en la cama a llorar, ¿como iba a comunicarme sin móvil con Justin? Jesús abrió la puerta.
- Es tu novio, es normal que te preocupes, pero quiero que sepas que estas en peligro.
Jesús después de decirlo, dejo mi móvil en la cama y se fue. Estaba hechada en la cama, así, que me levanté y cogí mi móvil, dispuesta a llamar a Justin, con las palabras de Jesús en la cabeza, estas en peligro, ¿yo? Creo que es la hora de que Justin me diga en dónde está metido, en que me cuente sus líos y donde va cada vez que lo llaman. Desbloquee el móvil con mi contraseña, una línea recta hasta la izquierda. Busqué en contactos y allí estaba el número de Justin, lo llamé haber si ahora me lo cogía. Tres tonos y me lo cogió.
Llamada Telefónica
- Justin. - Dije casi gritando.
- ¿Quién eres?. - Dijo una voz femenina.
- Hola, soy la novia de Justin Bieber y si no me he equivocado este es su número. - Terminé la frase y no me había dado cuenta de que ya habían colgado.
Fin de la llamada telefónica
¿Quién era esta chica, y por que tenía el teléfono de Justin?
No entiendo nada, estoy muy liada, necesito que Jesús me expliqué quiénes son sus amigos y que me diga donde está Justin y por que estoy yo en problemas.
Jesús estaba abajo.
- Jesús, tenemos que hablar. - Dije.
- Dime. - Dijo.
- ¿Dónde está Justin?. - Dije. - Lo sabes.
- Lo sé, pero no te lo voy ha decir, si no tu también iras con él. - Dijo encendiendo la televisión.
- Jesús. - Grité. - Dímelo.
- No. - Jesús seguía mirando la televisión mientras hablaba conmigo.
Jesús no me iba a decir donde estaba Justin, pero yo quería que me lo dijera estaba de los nervios, sabía que le había pasado algo.
Entonces me acordé de lo que me dijo Zayn, aun que no se si iba a estar en su casa, y me daba vergüenza ir, tenía que ir, seguro que él sabía donde estaba Justin y me lo iba a decir.
Pensé de la casa que me dijo Zayn, salí de mi casa y me puse a caminar, estaba al lado de mi casa a unos cuantos de metros, estaba en frente de la puerta y llamé.
Esperé un rato, hasta que una niña pequeña me abrió.
- Hola. - Dije con una mueca.
- Hola. - Dijo con una sonrisa. - ¿Quién eres?. - Me preguntó.
- Soy ___, vive aquí Zayn, ¿no?. - Dije mirándola a sus ojos, tenía un color de ojos muy bonito.
- Yo soy Waliyha, si, está aquí. - Dijo. - ¿Eres su amiga?
- ¿Quién es?. - Dijo una voz de fondo.
Era Zayn, se acercó hasta la puerta.
- Creo que es una amiga tuya. - Dijo la niña.
- Waliyha, vete dentro, ahora voy yo. - Dijo Zayn dándole un beso en la frente.
Waliyha le hizo caso y entró dentro, Zayn me miro.
- ¿Que quieres?. - Me preguntó serio.
- ¿Dónde está Justin?. - Dije.
La pregunta era simple, y algo que él sabía.
- No tengo ni idea de lo que me estas diciendo. - Dijo.
Yo reí sarcásticamente.
- No soy tonta, dímelo, se que lo sabes. - Dije.
- No me quiero meter en líos ___, vete a tu casa y se una persona normal. - Dijo cerrándome la puerta.
¿Que se cree este chico?
Dijo que fuera a su casa para lo que necesitará, y ahora que vengo me cierra la puerta en todas mis narices.
¿No se quiere meter en líos?
Me voy a mi casa y soy una persona normal, es lo que me dice.
Tengo ganas de llorar, de morirme, no me siento sola, por que se que DIOS está conmigo y que siempre lo estará.
Me puse a llorar sentada en las escaleras de la casa de Zayn, no tenía ganas de irme a casa.
Zayn no me iba a ayudar, como fui tonta de pensar que un conocido me iba a ayudar.
Jesús estaba en casa y no me decía donde estaba Justin, ¿la chica de el teléfono? No sé quien es, se me pasan preguntas, que las tengo que resolver.
Lloraba, y pedía a DIOS que me ayudase con este problema, yo sé que nunca me dejará, es el único.
Noté como una puerta se abría, era la de la casa de Zayn, me tocaron el hombro y yo me giré.
martes, 23 de abril de 2013
Capítulo dos, deja de mentirme
- ___, no te vayas, siempre haces lo mismo ¿así arreglas todo? Pues eres muy lista, que lo sepas. - Dijo Justin sarcásticamente, si pensaba que me iba enfadar con eso ya lo ha conseguido debe de estar muy contento por como es. - Mírame y contéstame. - Me gritó.
Yo no me di ni media vuelta para contestarle, solo noté su brazo sobre mi cintura, susurrándome al oído y besándome el cuello, si ahora lo entiendo lo que le pasa, este chico es bipolar, pero me vuelve loca lo que me hace.
Estábamos en la calle, así que me aparte de el, y me giré.
- Para Justin. - Dije.
- Como si no te gustará esto a ti pillina. - Dijo con cara pícara, si que me gustaba, pero no en la calle.
- Este el sitio ideal listo. - En la calle y con gente para que nos vean y se lo cuenten a mis padres.
- Yo me acostumbro a todo. - Rió.
- Ya lo sé, pero yo no y mis padres tampoco, como se enteren, te digo que la culpa es para mí y no para ti. - Después de decirle esto, seguí caminado hasta mi casa.
- ¿Estudiar?. - Me preguntó, Justin lo sabía bien que tenía que estudiar ya se lo había dicho, pero tendría ganas de hablar.
- Esto es lo que tengo que hacer ahora, si no quiero estar todo el verano estudiando sin salir de casa. - Le expliqué.
- Pues estudia, que yo solo puedo entrar por la ventana, si eso te voy a hacer una visita más tarde. - Dijo mientras me daba un beso, rápidamente se fue hasta su moto.
No me dio tiempo a contestarle, yo seguí caminado hasta mi casa, como venga ha hacerme una visita no me dejará estudiar lo sé de sobra.
Mi casa no está muy lejos, es un pueblo todo el mundo se conoce y todo está muy cerca, por eso no me gusta salir mucho con Justin por las calles, por si se enteran mis padres.
Llegué a mi casa, no estaban ni mi hermano ni mis padres, cogí un zumo de piña de la nevera me lo subí arriba a mi habitación, me tenía que poner a estudiar ya si no quería suspender.
Estuve estudiando mucho tiempo, me dolía ya hasta la cabeza, pero sé que no se me va a quedar todo, son tres temas juntos, y el control es para el Lunes.
Me eché un rato, hasta la hora de cenar, noté como me llamaban, era mi hermano Jesús.
- ____, vamos ha cenar. - Me dijo, siempre me ha querido mucho como yo a él.
- Jesús, ¿que hora es ya?. - Dije alertada.
- Tranquila, tendrás tiempo de estudiar más, si quieres. - Rió. - Es pronto, son solo las nueve y media.
- Vale, que susto, creía que era más tarde. - Dije con una risita. - Gracias por despertarme.
- De nada, vete bajando. - Dijo saliendo por la puerta.
- Ya bajo. - Dije cogiendo mi móvil, esperando tener algún mensaje o alguna llamada, pero nada.
Decidí bajar a cenar, ya me daba igual Justin, ¿por que nunca me contaba la verdad, con quién estuvo hablando por teléfono, me quería?
Yo si lo quería, pero nunca me decidía a decírselo por si no es lo mismo que siente él por mí, creo que lo que Justin y yo tenemos es una ruptura de un mes, que es lo que llevamos juntos, que es raro, según dicen por el instituto Justin nunca ha durado tanto con una chica, entonces es cuando yo me pongo a pensar, si tanto tiempo está durando conmigo, algo me tiene que querer, no estás con una persona así por que sí, ¿o no?
Lo que sé, es que dejaré de pensar en él, ya me tiene harta, quiero que me cuente la verdad, y no me la cuenta, ¿el por que cambia tanto de humor?
Lo llaman por teléfono, y se tiene que ir, y no me cuenta donde va, solo que tiene que hacer cosas importantes para él, claro.
Cené, me subí a mi habitación, me puse pijama y me dispuse a acostarme, cuando oí ruidos desde la ventana de mi habitación, me asomé y estaban tirando piedritas, era Justin, abrí la ventana y Justin subió.
- ¿Y estás horas?. - Dije seria, no tenía ganas de hablar con él. - Te tienes que ir, ya me iba a acostar.
- ___, mañana no hay clase. - Dijo acercándose a mí.
- Me da igual, vete. - Dije poniéndome al lado de la ventana para que se fuera. - No son horas de entrar a casas ajenas.
- ¿Te me pones pija? ____, venga ya, si soy tu novio. - Dijo Justin cerrando la ventana.
- ¿Mi novio? Lo eres cuando quieres, me tienes mareada enserio Justin. - Dije yéndome hasta la cama. - Yo voy a dormir, tu haz lo que quieras, haber Justin, tu me entiendes, todo lo que tu quieras no. - Ya me había acostado.
- No ahora no cambies las palabras, has dicho todo lo que yo quiera. - Rió.
- Hasta que no me cuentes donde has estado, no te dejare hacer nada, solo irte a tu casa, o donde tu quieras, menos estar aqui. - Dije casi susurrando, no podíamos hablar alto estaban las habitaciones de mi hermano Jesús y mis padres al lado de la mía.
- E estado dando una vuelta, con la moto, por ahí. - Dijo sentándose al lado mía.
- Justin deja de mentirme quiero que me cuentes de una vez toda la verdad. -Dije ya harta.
- ¿Verdad?. - Dijo. - No sé de que me estás hablando.
- Vete ya, ¿quieres? No quiero verte más. - Dije.
Justin me hizo caso y se fue dijo algo en susurro, que no pude entender.
En cuanto salió por la ventana me puse a llorar, ¿por que lo quería?
Yo no quería que se fuese, y lo he echado, quiero que me cuente la verdad y que seamos una pareja normal y corriente, pero claro, sabiendo como es Justin, sé que no me lo va a contar.
Lloré hasta que me dormí.
Me levanté a las diez, ya que oí hablar a chicos abajo en el salón, me di una ducha rapidita, me vestí y baje para poder desayunar.
Cuando baje vi a mi hermano con unos chicos , no los conocía, y me quede un poco cortada.
- Buenos días. - Dijo mi hermano soriente.
- Buenos días. - Le contesté igual.
- ¿No te acuerdas de mis amigos?. - Me preguntó mirándolos.
- No, la verdad es que no. - Dije. - Nunca me los has presentado que yo recuerde.
- Puede. - Rió. - Bueno ellos son Zayn y Harry.
- Encantada. - Dije acercándome a ellos para saludarles.
- Igualmente. - Dijeron a la vez.
- ¿Ya habéis desayunado?. - Les pregunto.
- Los tres. - Dijo Jesús. - Faltas tú.
- Voy ha hacérmelo, hoy no estaré en casa, me iré a dar un paseo por ahí.
- Bien. - Me contestaron.
Estuve desayunando, mientras desayunaba pensaba en los amigos de mi hermano, no me sonaban, nunca los había visto, pero en la forma de ser se veía que eran muy simpáticos, se llevan bien con Jesús.
Terminé de desayunar y lleve la taza a fregar, noté como mi móvil sonaba en mi pantalón, en el bolsillo izquierdo izquierdo.
Era una llamada, lo miré y era raro, era Justin.
No lo cogí.
Creo que lo mejor es que hoy apagué el móvil, no me había acordado de lo de ayer hasta este mismo momento.
Estaba preparada para salir a dar una vuelta por el pueblo, cuando mi hermano me dijo que se venían conmigo, ya que no iban a estar todo el día jugando a la play.
Fuimos hasta un parque, donde íbamos desde que somos pequeñitos.
- No os conozco, ¿verdad?. - Dije. - Es que estoy intentando recordaros, pero nada. - Dije con una risita.
- No somos de aquí. - Dijo Harry. - De un pueblo de aquí al lado. - Explicó.
- Yo si soy de aquí. - Dijo Zayn.
- Es raro que no te he visto Zayn, somos de el mismo pueblo. - Dije.
- Vengo solo los fines de semana, en realidad vivo en Londres. - Explicó Zayn, ¿algo nervioso? Lo notaba raro.
- ¿Estás bien?. - Le pregunté.
- Nos tenemos que ir Harry y yo. - Se levantaron y se fueron.
- ____, vamos a casa. - Dijo Jesús.
- Vale. - Dije. - ¿Le ha pasado algo?. - Le pregunté.
- No lo sé, casi siempre son así, no te preocupes. - Dijo Jesús dándome un beso en la frente.
- Vale. - Le contesté mientras andábamos para irnos a casa.
Era pronto para irnos a casa, no sé que íbamos ha hacer, ver la televisión.
Encendí mi móvil, por si tenía algo, tenía diez llamadas perdidas de Justin, algo raro, ¿le habrá pasado algo?
DIOS mío, no sé si llamarlo, o no.
Te amo Kidrauhl
Hola gracias por leer la novela, y una cosita, cuando tenga tres comentarios subo el siguiente ¿que os parece? En cuanto vea que los tengo subiré rápido besos os quiero XD
- Ya bajo. - Dije cogiendo mi móvil, esperando tener algún mensaje o alguna llamada, pero nada.
Decidí bajar a cenar, ya me daba igual Justin, ¿por que nunca me contaba la verdad, con quién estuvo hablando por teléfono, me quería?
Yo si lo quería, pero nunca me decidía a decírselo por si no es lo mismo que siente él por mí, creo que lo que Justin y yo tenemos es una ruptura de un mes, que es lo que llevamos juntos, que es raro, según dicen por el instituto Justin nunca ha durado tanto con una chica, entonces es cuando yo me pongo a pensar, si tanto tiempo está durando conmigo, algo me tiene que querer, no estás con una persona así por que sí, ¿o no?
Lo que sé, es que dejaré de pensar en él, ya me tiene harta, quiero que me cuente la verdad, y no me la cuenta, ¿el por que cambia tanto de humor?
Lo llaman por teléfono, y se tiene que ir, y no me cuenta donde va, solo que tiene que hacer cosas importantes para él, claro.
Cené, me subí a mi habitación, me puse pijama y me dispuse a acostarme, cuando oí ruidos desde la ventana de mi habitación, me asomé y estaban tirando piedritas, era Justin, abrí la ventana y Justin subió.
- ¿Y estás horas?. - Dije seria, no tenía ganas de hablar con él. - Te tienes que ir, ya me iba a acostar.
- ___, mañana no hay clase. - Dijo acercándose a mí.
- Me da igual, vete. - Dije poniéndome al lado de la ventana para que se fuera. - No son horas de entrar a casas ajenas.
- ¿Te me pones pija? ____, venga ya, si soy tu novio. - Dijo Justin cerrando la ventana.
- ¿Mi novio? Lo eres cuando quieres, me tienes mareada enserio Justin. - Dije yéndome hasta la cama. - Yo voy a dormir, tu haz lo que quieras, haber Justin, tu me entiendes, todo lo que tu quieras no. - Ya me había acostado.
- No ahora no cambies las palabras, has dicho todo lo que yo quiera. - Rió.
- Hasta que no me cuentes donde has estado, no te dejare hacer nada, solo irte a tu casa, o donde tu quieras, menos estar aqui. - Dije casi susurrando, no podíamos hablar alto estaban las habitaciones de mi hermano Jesús y mis padres al lado de la mía.
- E estado dando una vuelta, con la moto, por ahí. - Dijo sentándose al lado mía.
- Justin deja de mentirme quiero que me cuentes de una vez toda la verdad. -Dije ya harta.
- ¿Verdad?. - Dijo. - No sé de que me estás hablando.
- Vete ya, ¿quieres? No quiero verte más. - Dije.
Justin me hizo caso y se fue dijo algo en susurro, que no pude entender.
En cuanto salió por la ventana me puse a llorar, ¿por que lo quería?
Yo no quería que se fuese, y lo he echado, quiero que me cuente la verdad y que seamos una pareja normal y corriente, pero claro, sabiendo como es Justin, sé que no me lo va a contar.
Lloré hasta que me dormí.
Me levanté a las diez, ya que oí hablar a chicos abajo en el salón, me di una ducha rapidita, me vestí y baje para poder desayunar.
Cuando baje vi a mi hermano con unos chicos , no los conocía, y me quede un poco cortada.
- Buenos días. - Dijo mi hermano soriente.
- Buenos días. - Le contesté igual.
- ¿No te acuerdas de mis amigos?. - Me preguntó mirándolos.
- No, la verdad es que no. - Dije. - Nunca me los has presentado que yo recuerde.
- Puede. - Rió. - Bueno ellos son Zayn y Harry.
- Encantada. - Dije acercándome a ellos para saludarles.
- Igualmente. - Dijeron a la vez.
- ¿Ya habéis desayunado?. - Les pregunto.
- Los tres. - Dijo Jesús. - Faltas tú.
- Voy ha hacérmelo, hoy no estaré en casa, me iré a dar un paseo por ahí.
- Bien. - Me contestaron.
Estuve desayunando, mientras desayunaba pensaba en los amigos de mi hermano, no me sonaban, nunca los había visto, pero en la forma de ser se veía que eran muy simpáticos, se llevan bien con Jesús.
Terminé de desayunar y lleve la taza a fregar, noté como mi móvil sonaba en mi pantalón, en el bolsillo izquierdo izquierdo.
Era una llamada, lo miré y era raro, era Justin.
No lo cogí.
Creo que lo mejor es que hoy apagué el móvil, no me había acordado de lo de ayer hasta este mismo momento.
Estaba preparada para salir a dar una vuelta por el pueblo, cuando mi hermano me dijo que se venían conmigo, ya que no iban a estar todo el día jugando a la play.
Fuimos hasta un parque, donde íbamos desde que somos pequeñitos.
- No os conozco, ¿verdad?. - Dije. - Es que estoy intentando recordaros, pero nada. - Dije con una risita.
- No somos de aquí. - Dijo Harry. - De un pueblo de aquí al lado. - Explicó.
- Yo si soy de aquí. - Dijo Zayn.
- Es raro que no te he visto Zayn, somos de el mismo pueblo. - Dije.
- Vengo solo los fines de semana, en realidad vivo en Londres. - Explicó Zayn, ¿algo nervioso? Lo notaba raro.
- ¿Estás bien?. - Le pregunté.
- Nos tenemos que ir Harry y yo. - Se levantaron y se fueron.
- ____, vamos a casa. - Dijo Jesús.
- Vale. - Dije. - ¿Le ha pasado algo?. - Le pregunté.
- No lo sé, casi siempre son así, no te preocupes. - Dijo Jesús dándome un beso en la frente.
- Vale. - Le contesté mientras andábamos para irnos a casa.
Era pronto para irnos a casa, no sé que íbamos ha hacer, ver la televisión.
Encendí mi móvil, por si tenía algo, tenía diez llamadas perdidas de Justin, algo raro, ¿le habrá pasado algo?
DIOS mío, no sé si llamarlo, o no.
Hola gracias por leer la novela, y una cosita, cuando tenga tres comentarios subo el siguiente ¿que os parece? En cuanto vea que los tengo subiré rápido besos os quiero XD
domingo, 21 de abril de 2013
Capítulo uno, la llamada
Estaba en clase, mi aburrimiento cada vez iba a más, no podía atender en clase, estaba distraída, sin que me viera el maestro de Historia saqué el móvil por debajo de la mesa, Justin todavía no me había llamado, no sabía nada de él desde hace una semana, ¿y es mi novio? Le dije que no se metiera en más líos de los suyos, pero a él le gusta ir a buscarse líos, ¿por qué? Como estudiar no le gusta tendrá que hacer otras cosas para entretenerse y no estar todo el día aburrido en casa.
- Y el control es para el próximo Lunes. - Escuché decir al maestro, ¿que, ya había pasado una semana desde que lo dijo? DIOS mío, no he estudiado ni media hoja, y como suspenda este control, adiós Historia.
Oí como sonaba el timbre, recogí mis cosas, ya era última hora, nos tocaba ir a casa a comer, cuando salí a la puerta, vi una moto negra, ¿quién era? Justin, se bajó de la moto y se dirigió hacía mí.
- ¿Que tal estas?. - Me preguntó y se iba acercando más para que le diera un beso, estaba mal si pensaba que después de una semana sin que me hubiera llamado, sin saber nada de él se lo iba a dar.
- ¿Cómo estoy? Claro, ahora me lo preguntas, después de una semana sin verte. - Me alejé de él y fui caminando para irme a mi casa.
- No, si pensabas que te iba a llamar estaba haciendo mis cosas, pensando en lo que hago. - Justin me agarró de el brazo.
- ¿En tus cosas? Vale, entonces sigue pensando en ellas, ¿y ahora que piensas?. - No tenía ganas de discutir, siempre me hacía lo mismo, algún día si le pasase algo, que no sé ni por donde se mete cuando va solo, no sé como me iba a enterar.
- En lo que tu y yo vamos ha hacer este fin de semana. - Dijo con una sonrisa pícara, esta sonrisa tan bonita que me volvía loca, pero no podía, me tenía que resistir a él, no quiero que me maneje.
- Eh, Justin, para el carro, tengo que estudiar, ir a clases de canto y de baile, ¿crees que tengo tiempo para hacer tus cosas?. - Dije. - Además, ya me tengo que ir.
- Venga ____, si sé que no te puedes resistir a mí.
- Venga, Justin, si sabes que me tengo que ir a casa ya, tengo que comer y ya son las tres y a las cuatro tengo clases. - Le dije enseñándole el móvil para que mirará la hora.
- Me encanta tu fondo de pantalla. - Justin siempre cambiaba de tema cuando no le interesaba.
- No, lo que te encanta eres tú. - Le dije con una sonrisa. - Me tengo que ir lo siento. - Me alejé de allí, Justin me miró y se subió a su moto.
Tenía una manía de hacerme siempre lo mismo, quería quedar conmigo cuando estaba enfadada con él, tengo que estudiar, cosa que no hace, y también voy a clases de canto y de baile desde pequeñita, me encanta, Justin siempre me viene a recoger en su moto para ir a las clases, está tarde no sé pasará, tendrá que hacer cosas más importantes que llevarme.
Llegué a mi casa, solo tardé unos diez minutos, estaba casi al lado de el instituto.
Entré y allí estaban mis padres y mi hermano.
- Hola. - Dije sonriente.
- ¿Que tal las clases?. - Me preguntaron mis padres, yo me acerqué a darle dos besos a cada uno, respiré fuerte, que bien olía, hoy había paella para comer, mi padre era Español algo teníamos que tener de allí.
- El Lunes control de Historia, pero bien. - Me senté al lado de mi hermano para esperar la comida. - ¿Y tú Jesús?. - Le dí un beso a mi hermano, era tres años mayor que yo, trabajaba en un gimnasio.
- Bien, la verdad que cansado, hoy a venido más gente de lo que estaba previsto. - Se explicó.
Comí y me subí a mi cuarto solo quedaba media hora para irme a las clases, así que no sabía que hacer, ¿irme ya, o esperarme haber si venía Justin? No llamaba a la puerta por que mis padres ni mi hermano sabían que yo tenía novio y menos Justin, con la reputación que tiene ya me hubieran mandado fuera de aquí, seguro que con mis abuelos a España, a lo que iba, Justin entraba por la ventana, había días que me asustaba, me levantaba y lo veía sentado al lado mía, le dije que podía entrar cuando quisiese, pero creía que iba a ser más discreto.
Me eché un poco en la cama, tenía sueño, no pude dormir por la noche, yo pensé que le había pasado algo a Justin ya que no me había llamado en toda la semana, como he repetido ya mil veces.
Me quedé dormida, alguien me movía lentamente y repetía mi nombre, me giré y vi la cara de Justin.
- ____ no te iba a llamar, pero si no pierdes las clases. - Dijo riéndose, lo que te dije, ya había entrado por la ventana, menos mal que me ha llamado si no ya hubiera perdido las clases, había días que le agradecía que pasase, otras no, como cuando me estoy vistiendo.
Me senté en la cama, antes de responder miré el reloj, eran las cuatro menos diez.
- Gracias por llamarme Justin, me tengo que ir ya. - Me levanté rápido, cogí mi mochila para las clases de canto y baile.
- No las des, pero una cosa. - Justin me miro con una cara pícara.
- Solo un beso. - Le miré rodando los ojos, me acerqué y le di un beso, largo como los de siempre, amaba a Justin, pero temía decírselo no sabía si el sentía lo mismo que yo.
- Vamos que te llevo, si no vas a llegar tarde. - Justin me cogió de la mano.
- Justin yo tengo que ir por la puerta. - Reí, tenía que bajar por la puerta, si no mis padres, ya no sé lo que me dirían si me ven saltar por la ventana y con Justin.
- Es verdad. - Justin me sonrió. - Te espero abajo en la moto.
Yo le sonreí y bajé corriendo, les dije a mis padres que me iba a clases, salí por la puerta y allí estaba Justin subido a la moto esperándome, me senté detrás de él, me puso el casco y arrancó.
Le iba a preguntar por que no estuvo toda esta semana aquí, ¿y dónde estaba? No sé lo pregunté, seguro que se enfadaba y para que quería más rollos ya, nunca me cuenta nada de lo que hace, solo sé que se mete en líos, lo sé por que en el instituto se habla de él, y así lo conocí y la mayoría de las cosas que sé, lo sé por el instituto no por que él me haya contado algo.
Llegamos donde daba yo las clases, allí estaba María, la única amiga que tengo, la conocí hace ya siete meses, es la única que tengo por que las que tenía resultaron no serlo.
Me bajé de la moto, miré a Justin, sabía que con la mirada le estaba dando las gracias.
Me acerqué a María y la abracé.
- Tía, ¿dónde te habías metido?. - Me preguntó. - ¿Yo?. - Me aseguré de que me estaba hablando a mí.
- No a mi pie, ¿a quién va a ser?. - María se rió.
Yo no me había movido de mi casa en toda la semana, cargando el móvil a todas horas por si a Justin se le ocurría hacer una llamada.
- María yo no me he movido de casa. - Reí. - ¿Y tú?. - Le pregunté, después me giré para ver si Justin seguía aún allí, pero ya no estaba.
- Yo tampoco, pero es que no te vi conectada en ningún sitio. - Me dijo, yo pensé, claro, tenía desconectado internet, no tenía ganas de meterme en ningún sitio, quería que me llamase Justin. - Es verdad, ahora que me acuerdo, tenía desconectado internet, le expliqué, lo siento.
- No pasa nada, ¿vamos dentro?.
- Sí.
Entramos y allí nos colocamos por grupos, en el que estaba yo, estaba María y su hermana, después los demás grupos, no los conocía.
Estuvimos ensayando muchas cosas, notas altas que no nos salían, coreografías que coincidían con la canción, hasta que terminamos, me despedí de María y de su hermana con dos besos a cada uno y salí de allí.
Vi a Justin hablando por el móvil, a lo mejor estaría hablando de algo importante, mejor no le molestaré, ¿será algo que tenga que ver, con que no estuvo aquí toda esta semana? No lo sé, creo que cuando terminé de hablar le preguntaré, me acerqué a él por detrás, Justin estaba enfadado, antes de colgar su móvil, dijo un nombre, pero no lo entendí, yo le toqué el hombro.
- Justin. - Dije susurrando. - ¿Que pasó?. - Le pregunté, sé que no me lo va a decir pero por preguntarle no me va a pasar nada.
- Nada, sube a la moto, te llevaré a tu casa. - Dijo serio.
- No, a mi no me hables así. - Dije cruzándome de brazos.
- Venga ____, no hagas de niña pequeña y sube, tengo asuntos por resolver.
- ¿Así, cuáles?. - Dije atenta, Justin me miró y se rió.
- No te los voy a contar, son problemas míos, ¿subes o no?. - Yo le miré, bajé la cabeza y mire la calle por dónde se iba a mi casa, ¿qué no me lo iba a contar? Bien, pero que no piense que yo le voy a contar algo mío. - ____ ¿subes?. - Me preguntó, yo no le hice caso y seguí caminando, estaba harta de sus tonterías.

La sonrisa de cuando está con mis hermanas, me encanta, lo amo
Estaba en clase, mi aburrimiento cada vez iba a más, no podía atender en clase, estaba distraída, sin que me viera el maestro de Historia saqué el móvil por debajo de la mesa, Justin todavía no me había llamado, no sabía nada de él desde hace una semana, ¿y es mi novio? Le dije que no se metiera en más líos de los suyos, pero a él le gusta ir a buscarse líos, ¿por qué? Como estudiar no le gusta tendrá que hacer otras cosas para entretenerse y no estar todo el día aburrido en casa.
- Y el control es para el próximo Lunes. - Escuché decir al maestro, ¿que, ya había pasado una semana desde que lo dijo? DIOS mío, no he estudiado ni media hoja, y como suspenda este control, adiós Historia.
Oí como sonaba el timbre, recogí mis cosas, ya era última hora, nos tocaba ir a casa a comer, cuando salí a la puerta, vi una moto negra, ¿quién era? Justin, se bajó de la moto y se dirigió hacía mí.
- ¿Que tal estas?. - Me preguntó y se iba acercando más para que le diera un beso, estaba mal si pensaba que después de una semana sin que me hubiera llamado, sin saber nada de él se lo iba a dar.
- ¿Cómo estoy? Claro, ahora me lo preguntas, después de una semana sin verte. - Me alejé de él y fui caminando para irme a mi casa.
- No, si pensabas que te iba a llamar estaba haciendo mis cosas, pensando en lo que hago. - Justin me agarró de el brazo.
- ¿En tus cosas? Vale, entonces sigue pensando en ellas, ¿y ahora que piensas?. - No tenía ganas de discutir, siempre me hacía lo mismo, algún día si le pasase algo, que no sé ni por donde se mete cuando va solo, no sé como me iba a enterar.
- En lo que tu y yo vamos ha hacer este fin de semana. - Dijo con una sonrisa pícara, esta sonrisa tan bonita que me volvía loca, pero no podía, me tenía que resistir a él, no quiero que me maneje.
- Eh, Justin, para el carro, tengo que estudiar, ir a clases de canto y de baile, ¿crees que tengo tiempo para hacer tus cosas?. - Dije. - Además, ya me tengo que ir.
- Venga ____, si sé que no te puedes resistir a mí.
- Venga, Justin, si sabes que me tengo que ir a casa ya, tengo que comer y ya son las tres y a las cuatro tengo clases. - Le dije enseñándole el móvil para que mirará la hora.
- Me encanta tu fondo de pantalla. - Justin siempre cambiaba de tema cuando no le interesaba.
- No, lo que te encanta eres tú. - Le dije con una sonrisa. - Me tengo que ir lo siento. - Me alejé de allí, Justin me miró y se subió a su moto.
Tenía una manía de hacerme siempre lo mismo, quería quedar conmigo cuando estaba enfadada con él, tengo que estudiar, cosa que no hace, y también voy a clases de canto y de baile desde pequeñita, me encanta, Justin siempre me viene a recoger en su moto para ir a las clases, está tarde no sé pasará, tendrá que hacer cosas más importantes que llevarme.
Llegué a mi casa, solo tardé unos diez minutos, estaba casi al lado de el instituto.
Entré y allí estaban mis padres y mi hermano.
- Hola. - Dije sonriente.
- ¿Que tal las clases?. - Me preguntaron mis padres, yo me acerqué a darle dos besos a cada uno, respiré fuerte, que bien olía, hoy había paella para comer, mi padre era Español algo teníamos que tener de allí.
- El Lunes control de Historia, pero bien. - Me senté al lado de mi hermano para esperar la comida. - ¿Y tú Jesús?. - Le dí un beso a mi hermano, era tres años mayor que yo, trabajaba en un gimnasio.
- Bien, la verdad que cansado, hoy a venido más gente de lo que estaba previsto. - Se explicó.
Comí y me subí a mi cuarto solo quedaba media hora para irme a las clases, así que no sabía que hacer, ¿irme ya, o esperarme haber si venía Justin? No llamaba a la puerta por que mis padres ni mi hermano sabían que yo tenía novio y menos Justin, con la reputación que tiene ya me hubieran mandado fuera de aquí, seguro que con mis abuelos a España, a lo que iba, Justin entraba por la ventana, había días que me asustaba, me levantaba y lo veía sentado al lado mía, le dije que podía entrar cuando quisiese, pero creía que iba a ser más discreto.
Me eché un poco en la cama, tenía sueño, no pude dormir por la noche, yo pensé que le había pasado algo a Justin ya que no me había llamado en toda la semana, como he repetido ya mil veces.
Me quedé dormida, alguien me movía lentamente y repetía mi nombre, me giré y vi la cara de Justin.
- ____ no te iba a llamar, pero si no pierdes las clases. - Dijo riéndose, lo que te dije, ya había entrado por la ventana, menos mal que me ha llamado si no ya hubiera perdido las clases, había días que le agradecía que pasase, otras no, como cuando me estoy vistiendo.
Me senté en la cama, antes de responder miré el reloj, eran las cuatro menos diez.
- Gracias por llamarme Justin, me tengo que ir ya. - Me levanté rápido, cogí mi mochila para las clases de canto y baile.
- No las des, pero una cosa. - Justin me miro con una cara pícara.
- Solo un beso. - Le miré rodando los ojos, me acerqué y le di un beso, largo como los de siempre, amaba a Justin, pero temía decírselo no sabía si el sentía lo mismo que yo.
- Vamos que te llevo, si no vas a llegar tarde. - Justin me cogió de la mano.
- Justin yo tengo que ir por la puerta. - Reí, tenía que bajar por la puerta, si no mis padres, ya no sé lo que me dirían si me ven saltar por la ventana y con Justin.
- Es verdad. - Justin me sonrió. - Te espero abajo en la moto.
Yo le sonreí y bajé corriendo, les dije a mis padres que me iba a clases, salí por la puerta y allí estaba Justin subido a la moto esperándome, me senté detrás de él, me puso el casco y arrancó.
Le iba a preguntar por que no estuvo toda esta semana aquí, ¿y dónde estaba? No sé lo pregunté, seguro que se enfadaba y para que quería más rollos ya, nunca me cuenta nada de lo que hace, solo sé que se mete en líos, lo sé por que en el instituto se habla de él, y así lo conocí y la mayoría de las cosas que sé, lo sé por el instituto no por que él me haya contado algo.
Llegamos donde daba yo las clases, allí estaba María, la única amiga que tengo, la conocí hace ya siete meses, es la única que tengo por que las que tenía resultaron no serlo.
Me bajé de la moto, miré a Justin, sabía que con la mirada le estaba dando las gracias.
Me acerqué a María y la abracé.
- Tía, ¿dónde te habías metido?. - Me preguntó. - ¿Yo?. - Me aseguré de que me estaba hablando a mí.
- No a mi pie, ¿a quién va a ser?. - María se rió.
Yo no me había movido de mi casa en toda la semana, cargando el móvil a todas horas por si a Justin se le ocurría hacer una llamada.
- María yo no me he movido de casa. - Reí. - ¿Y tú?. - Le pregunté, después me giré para ver si Justin seguía aún allí, pero ya no estaba.
- Yo tampoco, pero es que no te vi conectada en ningún sitio. - Me dijo, yo pensé, claro, tenía desconectado internet, no tenía ganas de meterme en ningún sitio, quería que me llamase Justin. - Es verdad, ahora que me acuerdo, tenía desconectado internet, le expliqué, lo siento.
- No pasa nada, ¿vamos dentro?.
- Sí.
Entramos y allí nos colocamos por grupos, en el que estaba yo, estaba María y su hermana, después los demás grupos, no los conocía.
Estuvimos ensayando muchas cosas, notas altas que no nos salían, coreografías que coincidían con la canción, hasta que terminamos, me despedí de María y de su hermana con dos besos a cada uno y salí de allí.
Vi a Justin hablando por el móvil, a lo mejor estaría hablando de algo importante, mejor no le molestaré, ¿será algo que tenga que ver, con que no estuvo aquí toda esta semana? No lo sé, creo que cuando terminé de hablar le preguntaré, me acerqué a él por detrás, Justin estaba enfadado, antes de colgar su móvil, dijo un nombre, pero no lo entendí, yo le toqué el hombro.
- Justin. - Dije susurrando. - ¿Que pasó?. - Le pregunté, sé que no me lo va a decir pero por preguntarle no me va a pasar nada.
- Nada, sube a la moto, te llevaré a tu casa. - Dijo serio.
- No, a mi no me hables así. - Dije cruzándome de brazos.
- Venga ____, no hagas de niña pequeña y sube, tengo asuntos por resolver.
- ¿Así, cuáles?. - Dije atenta, Justin me miró y se rió.
- No te los voy a contar, son problemas míos, ¿subes o no?. - Yo le miré, bajé la cabeza y mire la calle por dónde se iba a mi casa, ¿qué no me lo iba a contar? Bien, pero que no piense que yo le voy a contar algo mío. - ____ ¿subes?. - Me preguntó, yo no le hice caso y seguí caminando, estaba harta de sus tonterías.
La sonrisa de cuando está con mis hermanas, me encanta, lo amo
lunes, 1 de abril de 2013
Introducción
Está historia comienza, en un pequeño pueblo de Inglaterra, Bradford, donde vivo yo, una chica simpática, divertida y bromista, que por algunos chicos tuve que cambiar mi sentido de humor, los que se hacían llamar mis amigos ya no lo eran, algunos seguían siéndolo y otros no, ¿en quién podía confiar? DIOS.
Justin me mentía con sus cosas, ¿y los que se hacían llamar sus amigos, en realidad quiénes eran? Está es mi historia, os contaré más cosas.
Está historia comienza, en un pequeño pueblo de Inglaterra, Bradford, donde vivo yo, una chica simpática, divertida y bromista, que por algunos chicos tuve que cambiar mi sentido de humor, los que se hacían llamar mis amigos ya no lo eran, algunos seguían siéndolo y otros no, ¿en quién podía confiar? DIOS.
Justin me mentía con sus cosas, ¿y los que se hacían llamar sus amigos, en realidad quiénes eran? Está es mi historia, os contaré más cosas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

