viernes, 5 de julio de 2013

DIOS es la única razón para creer

Capítulo cinco, te entiendo

Yo me acerqué a él.

- DIOS mío, Justin. - Corrí hasta el.
- Tranquila, nena, ayudame. - Dijo intentando hacer fuerza para levantarse.
- Llamaré a mi hermano para que nos ayude, debes de ir a el hospital. - Dije con la voz en un hilo.
- No, ¿que diré? Me han disparado ___. - Tragó saliva.

Yo me quedé palida y me paré, tenía el móvil en mis manos.

- ¿Que has dicho?. - Lo había oído, pero quiero que me lo repita.
- Me han disparado, para unas cosas eres lista y para otras no. - Dijo gritando, casi ni podia gritar, se estaba desangrando.
- Vale, tranquilo, dame tu mano. - Dije sollozando.

Tendí mi mano y él me la agarró, le habían disparado en la pierna izquierda, le sangraba mucho, ¿pero quien le iba a curar si así no puede ir aun hospital publico?

- Tranquila, llamaremos a Gemma, una amiga. - Dijo tosiendo. - Búscala en mis contactos. - Cedió su móvil desde el pantalón negro ensangrentado.

Yo asentí, y cogí su movil, sony ericsson experia, lo tenia muy bien cuidado, accedí a sus contactos y busque la G, allí estaba, di a llamada, y le pase el teléfono a Justin.


- Soy Justin. - Dijo ya cuando había otra persona hablando en la otra línea. - En el mismo sitio de siempre, me han disparado. - Después de un silencio, la chica por la otra línea respondió y Justin pudo colgar.
- Me debes muchas explicaciones Biebs. - Dije seria.
- ___, luego. - Miró para el lado opuesto.
- Siempre vas a ser igual, nunca me vas a contar nada de ti, siempre con mentiras. - Me enfadé, ya estaba harta de que nunca me contará su vida, sus sentimientos, su familia, y que yo le tenga que contar todo, el siempre anda con mentiras para ocultar todo.
- Solo te voy a decir una cosa ___. - Se giró para hablarme. - Hazlo y todo será mejor Smith.

Yo asentí, no muy segura de lo que pudiera salir de esta boca.

- Vete, no te quiero volver a ver otra vez, ¿has oído?. - Chilló lo que podía en el estado que estaba.

Rápidamente me quedé paralizada, tragué saliva y sin saber por que, le hice caso, me fui de allí, con mis ojos con lagrimas, no volveré dije en un susurro.
¿Que me pasa? Pensé, quédate ___, no le hagas caso, tu lo quieres, me dije a mi misma.
Todos los recuerdos con este chico no se van a poder borrar, siempre estarán contigo, no soy capaz de dejarlo tirado, no lo soy, yo no soy así, lo amo, aun que el ami no.
No quiero irme.
Jesús me abrazó y me abrió la puerta de el coche.

- Sube pequeña, y no llores. - Me dio un beso.
- ¿Como no voy a llorar? Yo amo a este chico. - Lloré aún más.
- No pierdas el tiempo, y hazme caso, tienes que vivir la vida sin preocupaciones, te estas perdiendo tu adolescencia, nunca volveremos a tener esta edad. - Jesús tragó saliva y siguió hablando conmigo, siempre hacía que me sintiera mejor. - Siempre jovenes, vive la vida, disfrutala, y si no te quiere, te quiero yo, hermanita. - Jesús solo quiere que yo este feliz, yo con lagrimas en los ojos, le di las gracias y un beso, pero aun así no podía cambiarme de opinión, lo amo, y todo este tiempo no ha podido ser una mentira, sé que nunca volveremos a ser jóvenes, ni poder dar a un botón y retroceder el tiempo, pero es lo que pienso.
- Y ahora nos vamos a casa, y vamos a ver alguna película que te guste, ¿si? Y por las noche nos vamos a ir con nuestros amigos. - Jesús me seguía animando.
- Jesús, tranquilo, tu si quieres sal a pasártelo bien, pero yo esta noche me quiero acostar pronto. - Dije con una mueca.
- Vale. - Jesús encendió el coche.

Yo miraba la calle por la que estaba Justin tirado en el suelo, sangrando, ¿por que me había dicho esto? Tantos momentos que hemos vivido juntos, ha hecho como si nada, como si fuera una chica que acaba de conocer y se ha despedido para un hasta siempre.
Duele, quiere que pase página, pero es muy difícil.
Jesús tiene razón, ¿pero que tengo que hacer?
Estoy muy confundida con todo lo que me ha dicho Justin.
No se lo que se le estará pasando ahora mismo por la cabeza, pero si quería que estuviera alejada de el, lo ha conseguido, en cuanto acaben las clases, me iré a vivir con mis abuelos a España.
No quiero verle, lo tendré que ver todos los días, sabiendo que ya no somos nada, y amándole, y duele.
En unos diez minutos llegamos a casa, yo subí a mi habitación, no tenía ganas de estar abajo, me eché en la cama, y millones de recuerdos que tuve junto a Justin me vinieron a la cabeza, y en especial uno.

Flashback

Salí de clase, hoy nos daban las vacaciones de Semana Santa, me encanta.
Creo que hoy también quedaré con Justin, me ha dicho que tiene que decirme una cosa muy importante.
Nada más salir de el instituto pude divisar la moto de Justin, en la que estaba él subido, me acerqué hasta él, que me dio un corto beso, pero romántico.

- Te echaba de menos Biebs. - Dije mirándole a los ojos. - Esta semana tampoco viniste a clase, ¿que te pasó ahora?
- No fue nada nena, solo que tenía que ayudar en un nuevo trabajo que me ha salido. - Volvió a darme otro beso de estos que me vuelven loca. - Te dije que hoy pasaríamos el día juntos, por que tengo una sorpresa.
- Lo sé. - Yo bajé la cabeza. - Dímela ya.
- Sube vamos a ir a un sitio. - Me guiño el ojo y yo me subí a la moto, me puso el casco, y arrancó la moto.

Hoy hacía un buen día, y se ve que Justin esta de buen humor, no sé que sorpresa tendrá preparada, pero estoy deseando de llegar a este sitio.
Estoy enamorada de este chico y eso que hace poco que lo conozco, pero cada vez que lo veo siento algo especial, sé que nunca me va ha hacer daño, si, hay días que se va sin decirme nada, pero, tendrá que hacer sus cosas, no le veo mal chico, ni problemático y creo que estoy segura de salir con él.

Nunca me había dicho que me quería, tampoco somos novios, pero yo si se lo decía, hay veces que estoy confundida, es raro, no, diferente, no lo sé, cambia mucho de humor, pero aun que no lo parezca es romántico, cariñoso, pero no lo demuestra, se le nota si esta cansado, triste o feliz, por sus ojos, su punto débil, si me miente se lo noto rápido.

Diez minutos después llegamos a un sitio donde era todo naturaleza, había árboles, césped y un lago que recorría este bosque que yo nunca había conocido, yo me quedé alucinada, este sitio era de nuestra ciudad y yo nunca había sabido de él.

- ¿Te gusta e?. - Dijo bajándose de la moto.
- Nunca había estado aquí, es bonito. - Dije con una sonrisa.
- Sabía que te gustaría. - Se acercó a mi y me dio un beso. - Vamos nena, queda otra sorpresa. - Su mano se unió a la mano y andamos, hasta llegar a la orilla de el lago.
- ¿Cuál? Dímela, no aguanto. - Dije riendo.

El agua de el lago era totalmente cristalina, yo me acerqué a el agua y metí mi mano, estaba a una buena temperatura, cogí un poco de agua y mojé a Justin.
Estuvimos mojándonos y riéndonos, hasta que nos cansamos y nos echamos en el césped.
- ¿Y la sorpresa cuál era? Es no puedo aguantar. - Dije riendo.
- Te he dejado intrigada, ¿e?. - Dijo riendo. - Creo, que ya es hora de que te lo pida. - Nos sentamos. - ¿Quieres ser mi novia?.  

Yo reí.

- ¿De que te ríes?. - Dijo confundido.
- Tu fama de chico malo se acabará. - Dije riendo.
- Vaya, ahora te importa esto. - Se puso de pie. - Te amo Jensen.
- También yo a ti, y claro que quiero ser tu novia. - Nos besamos.


Fin de el flashback



No hay comentarios:

Publicar un comentario